
Con más tiempo libre en mi haber pude seleccionar un libro de la torre de “libros por leer” y me decidí, un poco al azar, por Delirio de la autora colombiana Laura Restrepo, allí encontré este fragmento maravilloso que no me canso de releer “…Ven acá, Blanca paloma mía, deja que te abrace y miremos juntos la inocencia con que el agua se detiene en el pozo antes de precipitarse, ahí tienes letra para otro bambuco, se burla ella y así siguen conversando de las cosas que día a día van conformando la vida, de cuantos huevos están poniendo las gallinas…”
El libro está cargado de esos momentos cotidianos, momentos que pasan sin sobresaltos, sin darnos cuenta, pero que como bien dice la autora son los que conforman la vida, esta época en que vivimos, en la que nos saturan de publicidad y mensajes que nos dicen que necesitamos esto o aquello y de pronto nos vemos comprando ipods, computadoras y no podemos vivir sin un celular o sin tener cable o Internet… pero dónde quedan las cosas realmente importantes, esos momentos en los que estamos con el ser amado o con alguien que forma parte de nuestras vidas y nos sentamos a tomarnos un café y ver el tiempo pasar hablando del trafico o de las cosas de la casa o cualquier cotidianidad. Cada vez pasamos más tiempo frente al monitor o frente a la tele que con las personas que nos rodean.
Además tenemos esas maravillas como el Facebook, gracias al cual nos podemos poner en contacto con personas que no vemos desde hace mucho tiempo, y que de otra manera no sabríamos de sus vidas, pero después de ese contacto virtual son escasos los encuentros en la realidad.
¿Será que en el futuro, existirá una Laura Restrepo que escriba que las cosas que forman la vida son ver tu correo, chatear o mandar regalitos por el Facebook del momento? Sólo pensarlo me espanta.